El esfuerzo del compresor: Al encender un sistema en una casa caliente, el compresor debe operar ciclos mucho más largos y pesados para enfriar las paredes y muebles.
Control de la humedad: El aire acondicionado no solo enfría, también deshumidifica; apagarlo permite que la humedad se acumule, haciendo que el aire se sienta más caliente de lo que realmente está.
La estrategia del termostato: Es más eficiente subir la temperatura entre 5 y 7 grados mientras no está, en lugar de apagar el sistema por completo.
Desgaste de componentes: Los arranques desde temperaturas críticas generan un estrés mecánico mayor en los motores y ventiladores de su unidad.